"Me quedaba dormida viendo los documentales, pero ahora te tengo a ti y podemos comentar cosas de las cebras, de África.. y me preguntó en qué día mi vida se convirtió en un sueño". Esta es una parte de la carta de Bernarda hacia Mariano después de morir.
Su vida se estaba convirtiendo en su sueño... pero al final de su vida su sueño se convirtió en pesadilla.
Y de pequeños nos imaginamos que somos príncipes o princesas de un cuento sin fin, en el que todo es perfecto y todos nuestros sueños se cumplen... Cuando creces algunos sueños vienen solos y sin avisar (encontrar a una persona que te llene, un buen amigo...) y lo que más quieres en la vida te cuesta mucho conseguirlo y empiezas a pensar cuando el sueño se va a convertir en parte de tu vida; y no al revés.
Los lugares cambian, las personas cambiamos, pero los sueños..... siempre están ahí.


